REFLEXIÓN-RESUMEN DE LA CHARLA
“Vamos a comprar mentiras”
(Asistencia a la charla, sin fotografía selfie)
Durante esta charla, se trató la temática de la publicidad engañosa y desconocimiento del comprador sobre el producto que compra (qué cantidad de sustancias lleva, utilidad del producto en relación con la publicidad que le han hecho…).
Se reflexiona sobre el conocimiento científico: ¿Se está haciendo un mal uso del mismo?. La publicidad está adornando la ciencia, lo cual lleva en ocasiones al engaño al comprador.
Se incide en la importancia de llevar a cabo una dieta alimenticia sana y equilibrada, sin la diferenciación de tomar productos naturales, ecológicos o transgénicos. Algunos alimentos fueron apartados del mercado por tener sustancias malignas, cuando realmente según el autor “El veneno está en la dosis”. La cantidad de este tipo de sustancias, es lo realmente peligroso.
En ocasiones, con ese mismo aspecto juega la publicidad de los productos. Se concibe comúnmente como ingredientes o sustancias dañinas los conservantes, colorantes, pesticidas, etc, de donde se extrae el mensaje publicitario en los envases de alimentos “Sin aditivos”, “sin colorantes”, etc.
Además, se defendieron los alimentos transgénicos argumentando que estos pasan multitud de fases para asegurar su buen estado.
Entre los fallos alimenticios, que se citaron se encuentran el nutricionismo y “el 15%”.
El nutricionismo ensalza la identificación científica de los nutrientes de los alimentos, extrayendo de ahí conclusiones sobre el valor de los distintos alimentos que forman la dieta.
Por otro lado, el 15% está relacionado con la publicidad del envase y la información que esta da sobre las sustancias que el alimento lleva. Se identifican determinados productos para aumentar las defensas del cuerpo, para aumentar la memoria, etc. Sin embargo, en el título principal del envase, se encuentra un pequeño asterisco, que te redirige a la información del producto, donde se explica que la sustancia que sirve para mejorar la memoria, mejorar las defensas (por ejemplo)… sólo están en un 15%, lo demás es anexo a ello. Por tanto, se plantea la posibilidad de tomar fruta o pescado para su mismo objetivo, y en cantidades que multiplican la cantidad que incluyen esa serie de productos.
A todo ello, se añade la cantidad de azúcar que tienen todos los alimentos, de forma que la dosis recomendada de azúcar para una persona puede superarse. Se debe tener en cuenta a la hora de comer alimentos ricos en azúcar (chocolates, dulces variados…), pues todos los alimentos llevan algo de azúcar.
Concluyendo la charla, se realizó la pregunta de ¿qué hacer para que no te engañen?. Se recomendó acudir en primer lugar, a la página web de efsa (European food Fafety, Authority), para buscar si tienen identificado el componente. El segundo paso es acudir a las encuestas nacionales de Ingesta Dietética y consultarlas. Por último, mirar la tabla de composición de alimentos.
La responsabilidad de todos estos hechos, la tienen las empresas, la legislación, administración pública, científicos, fundaciones, medios de comunicación, famosos, nosotros/as…
En definitiva, es un aspecto que nos engloba a todos/as. Se reflexionó sobre la posibilidad de que no se confíe en los científicos por todos estos hechos, y se basaron las soluciones en la divulgación científica, desarrollando la capacidad de discernir entre lo bueno y lo no tan bueno.
OPINIÓN PERSONAL
Personalmente, me resultó una charla interesante que trataba aspectos de los que previamente había tenido información, con otros puntos de vista. Me impactaron algunos aspectos, como los dichos populares sobre los conservantes, colorantes… y la igualdad de alimentos transgénicos y naturales que se propuso.
En mi opinión, la comida ecológica y natural, alimenta igual, pero te garantiza el proceso de elaboración que ha tenido, respetando los derechos que tienen tanto los animales como la necesidad de cuidar la naturaleza.
Además, conoces qué ingredientes has echado en la comida, cuanta sal, azúcar, pastas… en primera persona, que te permite llevar un control más específico de tu propia dieta.
Por otro lado, me parece imprescindible la formación de la sociedad sobre la alimentación y hacia aspectos como la publicidad, para que tomen la decisión que tomen, lo hagan de forma consciente y acorde con sus pensamientos.
Concluyendo, me parece una temática interesante a trabajar con los/las niños/as en la escuela desde donde pueden desarrollar su capacidad crítica ante medios de comunicación, publicidad…, etc. Formando al alumnado en este tipo de aspectos, se desarrollan personalmente, alimentando sus pensamientos, sus ideas… lo cual desembocará en la formación de un tipo de personalidad en un futuro.
La falta de información nos pone a disposición de lo que vemos, oímos y piensa el resto...

