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Investiga sobre la fabricación de ropa de tus marcas favoritas. Dónde se hace la ropa y las condiciones de los trabajadores y trabajadoras.

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El resultado de mi búsqueda, se resume en que la ropa que hasta ahora he estado comprando en varias tiendas, pertenencientes a Inditex, lleva consigo una explotación laboral del personal e incluso se habla de explotación infantil.

Las familias exponen a sus hijos/as a grandes riesgos laborales, trabajando largas horas y sin un reconocimiento y un respeto de sus derechos.

Los principales proveedores de las prendas que tengo son Turquía, China y Bangladesh. Esto se debe a que aprovechan los bajos costes de producción para posteriormente mantener sus precios de venta lo más reducidos posible y a su vez mantener su competitividad, mientras los trabajadores están en condiciones de esclavitud.

Un/a niño/a menor, puede trabajar en una fábrica de Pakistán, de Camboya o de Bangladesh entrando a las 4 de la mañana y saliendo a las 6 de la tarde. Los horarios rondan entre las 10 y las 16 horas  y el salario no supera los 2€ al día.

Tal y como afirman los ideales de Ehsan Ullah Khan, un líder pakistaní en contra de la esclavitud de niños y niñas, se aconseja no comprar en empresas como Zara, Mango, Ikea o H&M, pues el dinero que los consumidores aportamos, sirve para comprar 5 esclavos más. Sostiene que los gobiernos y las multinacionales, son cómplices de lo ocurrido, sacando partido de estas personas convirtiéndolas en mano de obra barata. Se afirma que es un problema político, social, económico y militar, pero a ninguno de estos les interesa cambiar este sistema.

Inditex, no enseña qué empresas trabajan para ella en ningún país. Tampoco desvela el nombre de sus proveedores ni las condiciones laborales de los trabajadores subcontratados.

En 2012, hubo un incendio en 2 empresas textiles en Bangladesh, donde fallecieron 100 trabajadores. Esto, como en tantos otros casos, levantó la sospecha de nuevo sobre la falta de seguridad laboral de los trabajadores. Tras el incendio, según han destacado los sindicados locales, en Bangladesh el salario medio de un trabajador textil es de 31 euros al mes.

Tras la información encontrada, se extrae que la sociedad del consumo nos incita a comprar más y más, sin conocer de dónde proviene la ropa y en muchos casos poniendo en duda los posibles rumores y sospechas que se tienen sobre su procedencia. Esto ocurre, porque no interesa ver la realidad, mientras cada uno esté comprándose el pantalón que más le gusta o la camiseta a última moda.

La sociedad, se está volviendo materialista, donde importa más lo que tengamos o no, que lo que le está ocurriendo a familias en condiciones desfavorables.

Pienso que, la falta de una información completa por parte del consumidor, y también la falta de valores como la empatía y el respeto, provoca que este gran ciclo de consumo que incentiva la explotación laboral no decaiga.

Es necesario, desde la educación, mostrar la realidad de estas personas, pues sus condiciones deben ser favorables y se debe trasmitir la importancia del respeto hacia los derechos, para que los/las niños/as en un futuro sean ciudadanos/as solidarios/as y responsables.

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No hay más ciego, que aquel que no quiere ver...