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1. En una escuela infantil de primer ciclo ¿qué aspectos tendrías en cuenta a la hora de acostar a un niño en la siesta para que pudiese descansar tranquilo y relajado?

Para un aula en la que los niños podrán tener de 0 a 3 años, se debe guardar un espacio para el descanso.

Organizaría un espacio equipado con cunas y colchones, así como cojines, cortinas oscuras, música relajante y una alfombra en el suelo.

Los niños o bebés, descansarán en esta zona teniendo en cuenta que:

- El clima y el ambiente de la habitación debe ser el adecuado. No debe hacer ni frio ni calor, manteniendo una temperatura agradable.

- La luz no debe ser abundante ni directa. Si hay debería situarse de forma que sirva a los niños para estar seguros y tranquilos (utilizando lamparitas en forma de dibujos, dejando la luz de fuera de la habitación encendida…)

- La habitación debe resguardar del ruido ambiental.

A la hora de acostar a los niños se tendría en cuenta además:

- No acostarlos recién comidos ni con bastantes líquidos (tras beber agua…) ya que dificultaría al niño dormir tranquilo (por tener el pañal mojado, por levantarse para pedir ayuda y dirigirse al baño…)

- La hora de dormir debe estar estructurada en una rutina y la forma de dormir a los bebés podría ser la misma, la cual cosa, favorecerá su relajación.

Se puede utilizar una música relajante que sirva para que los niños asocien el momento de dormir con su sonido, y así vayan preparándose para ello.

El horario de siesta se realizaría tras una hora aproximadamente después de comer, y dormirían las horas que sean necesarias según la edad de cada niño.


2. En un aula infantil de 3 años ¿qué aspectos tendrías en cuenta para que los niños que quieran puedan dormir la siesta? ¿Qué harías con los niños que no quieren dormir siesta?

La hora del descanso vendría determinada tras la relajación diaria y rutinaria que se realiza en las aulas de Educación Infantil, tras el juego por rincones que se realiza tras el almuerzo.

Los niños, deben asociar el momento de relajación con una tranquilidad física y mental. Se podrá acompañar el momento con música relajante que despierte en los niños ganas de imaginar y reposar sobre una superficie en la que no se dañen la espalda.

El reposo sobre la mesa, conlleva a disponer la cabeza sobre la misma y los brazos entre-lazados por lo que el peso del cuerpo hace que la espalda se curve hacia delante.

La hora de relajación, podría realizarse en la asamblea, sobre una superficie cómoda (utilizando por ejemplo una alfombra).

Durante este periodo, habrá niños más alterados que otros a los cuales les cueste menos relajarse.

Los niños tendrán que acostarse o sentarse en la asamblea. Se utilizarán cojines y mantas en invierno para formar un espacio acogedor. A su vez, es muy importante mantener una luminosidad cálida y suave, evitando fuertes deslumbramientos, para mantener la atmósfera relajante.

Los niños se situarán en la postura con la que mejor se sientan, siempre y cuando se mantenga una postura saludable para el cuerpo. Podrán ubicarse boca arriba o de lado, e incluso sentados.

Una vez acabada la hora de relajación, los niños que así lo pidan y necesiten, se quedarán en la asamblea continuando con su descanso. Podrán dormir hasta 30 minutos aproximadamente, dependiendo de cada situación y cada niño.

Se organizará la clase en dos espacios: uno de relajación y otro de actividad.
Para delimitarla se dispondrá un cartel en la zona de la asamblea, que permita conocer al resto de niños que los compañeros están descansando. Esto formará parte de las rutinas de aula y lo tendrán interiorizado.

Como objetivos se plantea que los niños conozcan la distinción entre ruido y silencio y ¿Qué mejor forma de aprenderlo experimentándolo?. Tendrán que ser conscientes de que los compañeros están descansando desarrollando valores como la empatía.

La situación es difícil, pero no imposible. Cada uno de los niños que se sitúe en la zona de actividad tendrá que moderar su tono de voz. Las actividades que se realicen serán explicadas por los niños situados en la zona de la actividad al resto cuando estén despiertos.

ACLARACIONES:

La hora de dormir siempre vendrá tras una actividad estimulante, que conlleve gran rendimiento físico e intelectual. Generalmente, se realizaría después de la hora del patio, tras almorzar y tras el juego por rincones, durante el cual la comida irán digiriendo.

3. Investiga sobre el Mindfullnes y diseña un taller de relajación para realizar con niños.

El Mindfullnes traducido al español, significa Atención Plena, Plena consciencia, Presencia Mental y Presencia Plena.  El concepto, incluye la capacidad humana básica de poder recordar y por tanto de traer al presente y estar en él.

Gracias al Mindfullnes somos capaces de observar y conocer la propia experiencia y vivir en este mundo. Sin embargo, lo que ocurre normalmente es que estamos constantemente atendiendo a pensamientos del pasado o del futuro y/o reconociendo una pequeña parte de lo que está ocurriendo en el presente. Si lo que está ocurriendo nos gusta, queremos que continúe. Sin embargo, si ocurre al contrario, queremos que desaparezca.

El Mindfullnes permite reconocer lo que está ocurriendo mientras está sucediendo, aceptando y dejando fluir la experiencia tal y como se está vivenciando, con el objetivo de quedarse con la misma, sin agregar sufrimiento, aunque se experimente algo desagradable.

Esta práctica nos permite aprender a relacionarnos de manera directa con el aquí y ahora, con lo que está ocurriendo de forma directa en nuestra vida. Por ello, nos da la oportunidad de poder trabajar conscientemente con el estrés,  los desafíos de nuestra vida, dolor, enfermedad, etc.

Todo ello nos ayuda a recuperar el equilibrio interno, en contraposición de una vida en la que nos preocupa más lo que ocurrió o lo que todavía no ha ocurrido, conduciéndonos al descuido, aislamiento y olvido.

Todos estos aspectos pueden trabajarse con los niños, y en su caso, es beneficioso ya que aprenderán una forma de vida que incluye una paz mental y física, evitando posibles problemas de ansiedad, estrés e incluso depresión.

Estas actividades, tendrían que incluirse en la rutina diaria o semanal de clase, a través de las cuales los niños interiorizarían una serie de estrategias (inspirar, espirar, pensar en positivo, ser consciente de lo que ocurre…) que podrán utilizar ante diversas situaciones.

El taller que planteo es el siguiente:

Disponer a los niños sentados enfrente de las ventanas o cerca de ellas para conseguir luminosidad. Para su comodidad se podrán utilizar cojines y alfombras. 
Los niños tendrán que sentarse con las piernas cruzadas y espalda recta.

En primer lugar la profesora pondrá música relajante, escuchando las olas del mar.
Los niños con los ojos cerrados, tendrán que dejar llevar su imaginación, pensar en aquello a lo que les lleven sus sensaciones. El/la maestro/a acompañará la actividad con frases:

- Tomamos aire por la nariz (inspiramos)


- Tiramos el aire por la boca (espiramos)

A continuación añadirá:

- Ponemos la mano en la barriga y notamos como sube y baja

Esta actividad durará aproximadamente 10 minutos.

Una vez terminada, los alumnos en parejas, contarán sus experiencias, qué han sentido...  y posteriormente se contará de forma grupal en voz alta. La maestra irá preguntando:

- ¿Os habéis divertido?

- ¿Alguien ha tenido miedo?

- ¿Qué os habéis imaginado?

- ¿Qué habéis sentido?

De esta manera los niños serán capaces de trabajar la conciencia plena de lo que están experimentando y posteriormente trabajar la escucha plena (escuchando al compañero) y atención sobre emociones y la empatía. 

Fuentes consultadas:

http://www.codajic.org/sites/www.codajic.org/files/Mindfulness%20en%20Ni%C3%B1os%20y%20Adolescentes.pdf
http://www.mindfulness-salud.org/que-es-mindfulness/que-es-mindfulness/#.WKSs1vnhDIU


Focalízate en la multitud de cosas que tienes por las cuales ser feliz

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