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Reflexión-resumen sobre la charla realizada por la Asociación de familias de acogida de la provincia de Alicante

La charla consistía en la explicación de la función que tiene la asociación y de las experiencias vividas de cada una de las mujeres representantes en la charla.
Las acogidas se producen cuando se dan casos de niños viviendo en circunstancias difíciles, como puede ser la separación o la situación laboral de la familia. Los niños, podrán ser acogidos en caso de que haya familias que lo demanden, o por el contrario ser derivados al centro social.
Las familias de acogida deben saber que son niños que vienen para irse. La acogida no tiene nada que ver con la adopción, la primera de ellas es temporal, ya sea por poco o por mucho tiempo.
En las familias de acogida, se les debe ayudar a salir del entorno conflictivo y de los problemas que han tenido y educarlos.  Se les da la oportunidad de que vean hábitos, formas de vivir en familia que no conocen y confiar de los adultos.

Existen 3 modalidades de familias de acogida:

-Acogimiento familiar temporal con una duración de hasta 2 años.

- Acogimiento temporal de urgencia,  en situaciones en las que no se sabe lo que pasa con su entorno familiar e investigan lo que ha pasado con el niño.

- Acogimiento permanente (de larga duración), cuando no hay previsión de vuelta a un entorno cercano.

- Acogimiento de delegación de guarda, con niños que están en centros de acogida a los que les cuesta más salir. Salen poco con sus familias biológicas, y se plantea salir del centro con familias de acogida.

Siempre que se habla de acogimiento familiar se habla de familias de acogida y biológicas. Los niños están en situación de acogida mientras se está trabajando (psicológicamente, laboralmente…) con las familias biológicas.

Estos niños, generalmente, se caracterizan por la falta de higiene, mala alimentación, no tienen hábitos, son autónomos y rechazan las órdenes, etc. Son indicios que como futuros docentes debemos tener en cuenta a la hora de tratar con ellos. Hay que tener en cuenta la posible incorporación tardía de estos niños al curso escolar, ayudarlos a continuar y no perjudicar su desarrollo. Debemos trabajar las emociones y participar con las familias de acogida, estando atentos a cualquier información relevante del niño en el aula (que cuente algo de su familia…). No se les debe castigar (dejarles si excursiones…) ante ciertas conductas, si no que se les debe estimular con experiencias beneficiosas para ellos. Los educadores de comedor también deben estar formados en estos temas.

Los niños, deben de saber quiénes son y de donde vienen. Para ello, se les debe hablar de su familia biológica y tenerla en cuenta de forma cotidiana. No se trata de que olviden su pasado, si no de que sean capaces de asumirlo y aceptarlo. Se les puede hablar de mamás de barriga y mamás de corazón, como una forma de acercarlos a la realidad y no engañarlos.

Hay que cuidar los detalles del día a día tanto en casa como en el colegio, por ejemplo, guardando objetos significantes (fotos…) para enseñárselo a la madre biológica, y en el aula a la hora de realizar dibujos se pueden hacer dos (uno para cada familia). Se debe ser flexible en el colegio a la hora de pedir cosas como fotos (teniendo en cuenta que estos niños pueden no tener).
Los niños en acogida, reciben visitas de las familias biológicas. Cuando se acerca un retorno hay más visitas y así lo van asimilando adaptándose a la situación.

Para acoger a niños, las familias deben tener una estabilidad emocional y un hogar además de ser mayor de 18 años. Todos los modelos de familia son válidos (mama y mamá…) y deben ser familias que tengan tiempo para cuidarlos. Además se revisan los antecedentes penales. A la hora de acoger, se contemplan las diversas culturas y religiones, pudiendo aceptar o no ante diversos casos
.
Además las familias de acogida, están formadas con cursos, los cuales las ayudan a afrontar diversas situaciones durante el acogimiento.

La situación actual es alarmante, hay 1000 niños en centros que necesitan acogida en la provincia de Alicante. 
Todo ello se resume en que, se debe animar a las personas a participar en este acto de bondad y generosidad, compartiendo con ellos la felicidad en familia y dándoles una oportunidad de conocer una vida que de respuesta a sus necesidades como persona.

Como reflexión-opinión personal, la charla me pareció muy interesante y a su vez emocionante puesto que escuchar experiencias vividas en primera persona por las representantes de la asociación resultaba conmomedor. Reflexionando, destaco la gran labor de estas familias, pues su generosidad aporta a los niños y las niñas una oportunidad de conocer y aprender hábitos, costumbres, sentirse queridos, arropados, etc. 

Querer, arropar, educar, acercar al niño/a a las posibilidades que les brinda la vida. Gran labor de las familias de acogida.


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